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Cómo hacer bechamel casera con aceite de oliva

Aunque tradicionalmente la bechamel está asociada a la mantequilla, que aporta su cremosidad a esta popular salsa, el aceite de oliva virgen extra es un sustituto perfecto que, incluso, puede acompañar mejor a determinadas recetas. Por ejemplo, con la suavidad de la variedad empeltre se pueden hacer preparaciones en la que no destaquen sabores poderosos y que tengan matices sutiles.

Dicho esto, en este artículo aprenderás cómo hacer una bechamel con aceite de oliva exquisita. ¡Vamos allá!

Una ventaja de hacer la bechamel con aceite de oliva en lugar de utilizar mantequilla es que, además de ofrecer matices y sabores distintos, resulta más ligera, por lo que se adaptará mejor a preparaciones livianas. Para cremas y salsas, nos encanta cómo queda la variedad Arbequina.

Estos son los ingredientes necesarios para hacer una bechamel casera sin mantequilla y con aceite de oliva:

Ingredientes de bechamel casera con aceite de oliva

Cómo se hace la salsa de bechamel con aceite de oliva

1. Calienta el aceite en una sartén

Pon a calentar el aceite en una sartén a fuego medio. Mientras tanto, y si quieres echar cebolla a la salsa, ve cortándola muy fina. Cuando el aceite haya cogido la temperatura adecuada, vuélcala en la sartén y sala.

2. Vierte la harina

Una vez que la cebolla esté pochada, vierte la harina en la sartén y remueve. En este paso puedes tostar un poco la harina, lo que le da un toque a la bechamel muy agradable, o mezclar la leche con la harina previamente en la batidora para que no queden grumos. Personalmente, recomendamos la primera opción, ya que el tostado es muy agradable en el resultado final.

3. Echa la leche y remueve

A continuación, echa poco a poco la leche mientras remueves con una varilla. Este es el paso más importante y hay que emplearse a fondo para que no queden grumos, así que ten paciencia y préstale atención para lograr una bechamel de categoría. Dependiendo de los gustos, podrá quedar más o menos espesa; será tu propio criterio el que determine cuándo has de parar de incorporar leche.

4. Rectifica de sal y especia

Prueba la salsa y, si es necesario, echa un poco más de sal. Una vez al gusto, incorpora un poco de nuez moscada (no mucha, ya que su aroma y sabor son muy potentes) y sal. Remueve y vuelve a probar. ¡Y listo!

Recetas para la salsa de bechamel con aceite de oliva

La bechamel con aceite en vez de mantequilla es una salsa propicia para muchas recetas, incluso clásicas como las croquetas, la lasaña o unos canelones. Si te decantas por esta opción, obtendrás platos más ligeros sin perder un ápice de calidad en la preparación.

Por ejemplo, para unas croquetas de berenjena, una deliciosa receta, el carácter vegetal del aceite casará mejor con el sabor de esta rica hortaliza. Pero no es la única posibilidad; unos canelones de espinacas también encontrarán el perfecto aliado en la bechamel con aceite de oliva.

A la hora de preparar la bechamel, recuerda que, para algunas recetas, es recomendable una salsa más líquida y, para otras, una más densa. Y, en el caso de las croquetas, deberá quedar lo suficientemente espesa para que no se disuelvan y lo suficientemente ligera para que no se conviertan en un mazacote poco agradable de comer. Eso sí, cuanto más clara sea la bechamel, más difícil será liar las croquetas.

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